Hoy hemos vivido un momento muy especial y lleno de emoción en nuestra clase de infantil. Los padres de unos compañeros, miembros de la Hermandad de Nuestro padre Jesús caído y María Santísima de la Esperanza, nos han regalado un pedacito de su tradición, acercándonos la Semana Santa de una forma respetuosa y muy sentida.
Con muchísima ilusión, los niños y niñas se han convertido en pequeños costaleros, descubriendo el esfuerzo y el compañerismo que hay bajo un paso. También han podido ponerse la mantilla y, además, la túnica de nazarenos, sintiéndose por unos momentos parte de esta tradición tan especial. Sus caras de emoción, curiosidad y alegría lo reflejaban todo.
Ha sido una experiencia preciosa, llena de aprendizaje y emociones, que nos ha permitido vivir y comprender la Semana Santa desde el corazón.














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